
El pasado jueves 7 de mayo asistimos a uno de esos eventos que quedan marcados en la memoria por su alto nivel de emotividad y el peso histórico de sus protagonistas. Bajo el nombre legal de Heaven and Hell, BLACK SABBATH nos honró con su visita.
Por Agustin Di Mauro
Los monjes oscuros en acción (fuente: www.rollingstone.com.ar)
Llegamos a las dos de la tarde a la esquina del Luna Park para estar en la valla y poder apreciar de cerca a semejantes personalidades de la historia del Heavy Metal. Alrededor de las 19,30 se abrieron las puertas y, luego de una balacera de goma por algunas corridas producto de imberbes que quería adelantarse en la fila, pudimos entrar y ganar un lugar en la valla, a dos metros de donde luego estaría parado el creador de los riffs mas oscuros: Tony Iommy.
Sorpresivamente y sin previo aviso, a las 19,45 subió Claudio O'Connor para desplegar su ya no tan nueva propuesta musical. Si bien algunos presentes corearon los temas, la respuesta del público estuvo un tanto apagada. Largaron con “Hasta ser libre” y basaron su propuesta en temas de los últimos dos discos, sin olvidar un par de clásicos como “Se extraña araña” y “Sangre para el Rey”, para finalmente cerrar su show de media hora con un tema de la banda que le dio vida artística: Hermética, y el elegido fue "Otro día para ser". De esta manera se retiró con la gente cantando "La H no murió!".
La ansiedad se hacía presente y ahora solo quedaba esperar... pasaron veinte minutos y finalmente se abrieron los telones para dejar al descubierto una escenografía por demás particular: herrumbradas cadenas colgando delante de las torres, con muros grises y una imponente tarima sobre la cual se ubicaría Vinnie Apice en medio, mientras un humo lúgubre inundaba las tablas y el lugar. El mensaje era claro… el monje oscuro estaba estaba por hacerse presente.
Dio y su legendaria creación: los "cuernitos heavys" (fuente: www.rollingstone.com.ar)
Se apagaron las luces y el instrumental "E5150" fue el encargo de ambientar el lugar, allí cuando pudimos ver al robusto baterista saltar a la batería y aparecer por detrás las míticas figuras de Tonny Iommy por la derecha con su sobretodo negro, su cruz plateada y su mítica Gibson SG, Gezler Butler por la izquierda con la sobriedad que siempre lo ha caracterizado y de Ronnie James Dio, el mejor vocalista de todos los tiempos e inventor de los ya icónicos “cuernitos heavys”. El tema elegido para arrancar el show fue "Mob Rules", generando asé el delirio de un estadio repleto. Estábamos ahí adelante, y la presión y el calor eran infernales. La mejor formación de Black Sabbath estaba desplegando su mítica ante nuestros ojos.
Prosigueron la misa con clásicos de la era Dio, el segundo tema fue "Children of the Sea", fuerza y melodia conjugadas al máximo, para continuar con la contundencia de "I", qué hizo saltar hasta los vendedores de gaseosas. La marea humana era incontenible.
http://www.youtube.com/watch?v=KJgECuPYXCw
El show continuó con tres temas de "The Devil you Know", trabajo en estudio lanzado el mes pasado por estos viejos compañeros de ruta: "Bible Black", "Fear" y "Follow the Tears", demostrando que la magia y el misterio siguen estando como en las composiciones de hace 30 años. Los mismos fueron intercalados con verdaderas joyas del Heavy Metal, en las cuales el público no dejó de corear y levantar los cuernitos ni un segundo: "Time Machine" y "Falling off the Edge of the World", con solo de batería de Vinnie Apice incluído.
El final fue mas que emotivo... luego de un solo alucinante de Iommy, nos patearon la cabeza con "Die Young", el clásico que todos estábamos esperando, para engancharlo con el himno de la banda y que marcó toda una época: "Heaven and Hell". Fue allí cuando el coro del público se hizo ensordecedor y vibró al ritmo de las frenéticas bases de Butler y las apocalípticas improvisaciones de Iommy.
Iommy: El caballero negro (fuente: www.rollingstone.com.ar)
Finalmente, el cierre fue de lujo: "Country Girl" mezclado con "Neon Knigths"... ahí el que no cantó y levanto los puños es porque había ido a ver O'Connor. Mucha fuerza, prolijidad e historia en escena! Saludaron al público y se metieron por detrás del telon para ya no volver a aparecer, para que quedemos pellizcándonos entre nosotros, no sabiendo si eso que acabábamos de presenciar había sido real o solo se había tratado de un sueño.
Los cuatro caballeros de la oscuridad:
Ronnie James Dio: Mas vigente que nunca, realmente hay que verlo en vivo, con 66 años es el mismo que se ve en los videos de comienzos de los 80... mucha onda con el público y no erró una sola nota de los discos de estudio. Es un hechicero el viejo.
Tony Iommy: Qué decir del caballero oscuro, el tipo que inventó el Heavy Metal, con su sobretodo de cuero y la cruz plateada colgando del cuello... no hizo mas que desplegar majestuosidad, caminando el escenario de punta a punta de vez en cuando y repartiendo emociones apocalípticas con su Les Paul de toda la vida.
Gezler Butler: Lamentablemente estabamos lejos de él, el otro gran responsable del sonido de Sabbath, el otro sacerdote de la banda que con una gran firmeza para marcar los tiempos y una gran flexibilidad para recorrer el diapason del bajo nos dejó a todos de cara y le dio a Iommy todo para que haga lo que quiera con la viola. Mas sobrio que hace 20 años, pero con una presencia increíble.
Vinnie Apice: Una bestia, no puede pegarle así a la bata, hace que nadie extrañe a Bill Ward. Se mandó un solo con participación de la gente incluida de 5 minutos aproximadamente. Con Butler hacen la base perfecta, la base que toda leyenda se merece.
Butler: Otra eminencia que vino a dar cátedra (fuente: www.rollingstone.com.ar)
Puntuación: 20!
